Tu cuerpo es tu templo. Cuídalo.

El ritmo de vida actual

agota nuestra energía

Gracias a las nuevas tecnologías (el ordenador, móviles, internet, coches, aviones, etc.) hacemos más cosas en menos tiempo pero a la vez hay más exigencias, obligaciones, preocupaciones, etc. Solemos gastar más energía de la que reponemos diariamente con alimentación y descanso. Al querer hacer tantas cosas en poco tiempo, presionamos nuestro cuerpo y nuestra mente hasta el límite, hasta que aparecen los síntomas de falta de energía (cansancio, agotamiento, fatiga, dolor, mareo, ansiedad, nerviosismo, etc). Vemos estos malestares como algo normal. Tenemos que entender que cuando nuestra energía está en rojo, es decir, en reserva, nuestro organismo seguirá funcionando porque tiene esta increíble capacidad de trabajar en situaciones extremas.

Todo esto tiene un precio, nuestro cuerpo se verá obligado a obtener la energía y las sustancias necesarias de su base: huesos, articulaciones, sangre, músculos, lo cual puede conducir a problemas de salud graves.


Tenemos que aprender a escuchar a nuestro cuerpo y saber valorar el nivel de energía en cada momento. Si ésta es la adecuada, seguiremos con nuestras actividades diarias normalmente habituales.

Y si hay porca energía, debemos replantear el día: disminuir la actividad y alimentarnos bien para repornernos.


Muchas personas remedian los síntomas de agotamiento con los medicamentos que calman el dolor, la ansiedad, desinflaman, tranquilizar... Pero hay opciones mucho más naturales.

Qué hacer para recuperarnos

Es importante concienciarnos y tomar la decisión de cuidarnos mejor:

  • Comer alimentos energéticos y naturales
  • Comer la cantidad justa y evitar alimentos fríos
  • Moverse físicamente para generar calor
  • Evitar cosas que enfrían el cuerpo
  • Conservar la energía vital, evitando el desgate innecesario ( hablar, pensar y preocuparse en exceso ) y descansando lo suficiente