Ahora es el peor momento para la mujer

En la primavera la salud de la mujer es más vulnerable que la del hombre

Falta poco para entrar en primavera. Solemos asociar el comienzo de esta estación con el ascenso de temperatura y días soleados. Sin embargo,  el cambio empieza mucho antes de que lo notemos por el cambio del tiempo.  Primero cambia la energía y luego se manifiestan los cambios físicos.

Los cambios de estación realmente son cambios de energía o vibración que afectan tanto a la Naturaleza como a nosotros mismos.
Durante esos cambios, bajan las defensas, aparecen virus, se desarrolla el resfriado o la gripe.

Cómo nos afecta la llegada de la primavera

La energía primaveral es alterante, porque es el momento de despertar a la naturaleza. Cuando se altera la vibración de la naturaleza,  lo mismo ocurre en nuestro cuerpo. Estamos más nerviosos, ansiosos, enfadados, con tendencia a  gritar, lo cual provoca un mayor desgaste energético y cansancio.

Los típicos malestares que sufrimos son:  dolor de cabeza, migraña-jaqueca, problemas de la garganta, picor en los ojos, mareo, vértigo, angustia, lumbago, problemas de las caderas, alergias, virus, diarrea, vomito, nausea, mucha flema, tos, cólicos, resfriado, gripe, etc. 
Puede que no nos demos cuenta, pero estos síntomas  se repiten cada año y aparecen más en las mujeres que en los hombres.   

La mujer sufre más en la primavera

Hay estaciones “buenas” y “no tan buenas” para cada sexo. En la primavera, las mujeres lo pasan peor que los hombres.  Según los principios de la naturaleza en la medicina oriental, en la primavera, se debilita el hígado y la vesícula biliar, que pertenecen a la parte débil de la mujer. El hígado necesita el sabor ácido como su combustible, especialmente en la época en que se encuentra débil. Esta es la razón por la cual, en los meses primaverales, nuestro cuerpo nos pide el sabor ácido y nos apetece fruta como limón, naranja o kiwi.  Por tanto, es importante que la mujer aumente la ingesta de este sabor para mantener su equilibrio. No solo le ayudará a estar mejor físicamente sino también menos nerviosa.

Resfriado y gripe en primavera

Antes de que existieran los fármacos, la gente entendía que un resfriado o una gripe era una invasión por el frío que provocaba dolor de cabeza, tos, dolor de garganta, frío, fiebre escalofríos, etc.  Se sabía que únicamente el calor podía eliminar el frío y, por tanto, se tomaban infusiones o caldos calientes. La persona se quedaba en la cama bien tapada hasta que se pasaba el sudor y el malestar. Para el dolor de la garganta se tomaban infusiones con limón, membrillo o piel de naranja.  De esta manera, cuando se pasaban los síntomas, la persona estaba recuperada, es decir, conseguía eliminar el frío interno.

Actualmente, cuando alguien tiene un resfriado o una gripe, solo quiere deshacerse de los desagradables síntomas lo antes posible. No se piensa en la causa que hay que tratar, con lo cual remiten las gripes no curadas.

Consejos para la mujer para la primavera:

  • Aumentar alimentos de sabor ácido
  • Reducir la ingesta de azucares
  • Tomar infusiones calientes, por ejemplo, té con limón
  • Tomar sopas o caldos calientes
  • Evitar bebidas y comidas frías
  • Abrigarse bien, especialmente los pies, la parte del riñón y el cuello
  • Hacer baños calientes
  • Aplicar calor a los riñones, caderas, abdomen, pecho, espalda, especialmente donde siente frío o dolor
  • Descansar y dormir lo suficiente
  • En caso de dolor de garganta:   tomar vinagre de manzana con zumo de naranja y/o limón con agua tibia;  hacer gárgaras con agua bien salada, aplicar calor a los hombros y la nuca, calentar pies en agua caliente antes de acostarse.
  • En caso de mucho enfado o tensión nerviosa, tomar algo muy ácido, ya que este sabor nos aporta más flexibilidad tanto a nivel físico como psíquico.

Solicite la lista de alimentos de sabor ácido.

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